Minoru Yamasaki
Seattle, 1912 - Detroit, 1986) Arquitecto
estadounidense recordado especialmente como autor de las famosas "Torres
gemelas" del World Trade Center de Nueva York. Minoru Yamasaki nació el 1 de diciembre de 1912 en Seattle, Washington. Hijo de John Tsunejiro Yamasaki, un agente comercial, y de la pianista Hana Ito, durante su infancia sufrió las injusticias sociales que todos los nisei (descendientes de inmigrantes japoneses) tenían que soportar por el hecho de ser quienes eran. Pese a los pocos recursos económicos de la familia, su hermano Ken y el propio Minoru tuvieron la oportunidad de estudiar y se matricularon en la Garfield High School de Seattle.
La visita de su tío, el arquitecto Koken Ito, quien pasó unos días en casa de su hermana antes de volar hacia Tokio, fue un acontecimiento que marcó el devenir de Minoru. Koken mostró a su sobrino los bocetos del edificio de la embajada de Estados Unidos que tenía previsto levantar en la capital japonesa, y éste quedó tan encantado que desde entonces quiso ser arquitecto.
En 1945 Yamasaki aceptó una oferta de Smith, Hinchman & Grylls y se
mudó con su familia a Michigan. Durante cuatro años dirigió al equipo de
diseñadores que la compañía tenía en Detroit, hasta que en 1949 decidió
fundar su propia firma junto a los arquitectos George Hellmuth y Joseph
Leinweber. Desde las oficinas de Detroit y Saint Louis, Yamasaki al fin
pudo plasmar todas sus ideas. Según los expertos, sus edificios eran
delicados como obras de orfebrería y transmitían una sensación de
serenidad y placer poco habituales, como la terminal del aeropuerto de
Saint Louis.
La contruccion de las torres gemelas:
En 1945 Yamasaki aceptó una oferta de Smith, Hinchman
& Grylls y se mudó con su familia a Michigan. Durante cuatro años
dirigió al equipo de diseñadores que la compañía tenía en Detroit, hasta
que en 1949 decidió fundar su propia firma junto a los arquitectos
George Hellmuth y Joseph Leinweber. Desde las oficinas de Detroit y
Saint Louis, Yamasaki al fin pudo plasmar todas sus ideas. Según los
expertos, sus edificios eran delicados como obras de orfebrería y
transmitían una sensación de serenidad y placer poco habituales, como la
terminal del aeropuerto de Saint Louis.
Su fama
traspasó fronteras y aceptó demasiados proyectos, hecho que en 1954 le
produjo una úlcera que le obligó a descansar durante un tiempo y a
replantearse su carrera. Según afirmó el propio arquitecto años más
tarde, «después de acabar el aeropuerto de Saint Louis, con la úlcera,
me di cuenta de que es peligroso involucrarse en demasiadas cosas al
mismo tiempo cuando el único objetivo de cualquier arquitecto debe ser
conseguir la belleza».







